AL LLEGAR A LOS 30
Perdonen si no tenemos la vida resuleta, o las certezas de quienes nos precedieron. Al llegar a los 30, nuestro tiempo valora otras cosas. Deseamos experimentar, ser los protagonistas de nuestra vida, ser nosotros los que tomemos las riendas. Lamentamos no cumplir con sus expectativas, pero a veces no podemos ni con las nuestras. Entiendan que nacimos en un mundo extenso, similar al de ustedes, pero antes de dar nuestro primer beso una mano invisible puso un aparato en nuestras manos achicando este planeta. Somos una generación partida y de la mitad, donde lo viejo no alcanza a morir, y lo nuevo no termina de nacer. Somos hijos de un mundo en encrucijada, esos que Cantilo nos bautizó como "los jóvenes del año 2000". Amamos y tememos la libertad, mientras de fondo seguimos oyendo el eco de que una vida plena solo se cimenta en un título, tierra y familia. Amamos y tememos la soledad, pero tenemos la certeza de que sólo allí se nos des...