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Mostrando las entradas de octubre, 2025

CÁDIZ

Dicen que las almas viejas vuelven a Cádiz para reencontrarse con aquel lugar que les abrazó la vida en otros tiempos. Cuentan los annales que es la ciudad más antigua de Europa,  por lo que todos somos un poco de hijos de allí. Materna a sus hijos que hablan lenguas y aman de forma distinta. Las olas traen la frescura del mar, con la que se han encendido generaciones de navegantes. Los vientos de Cádiz han impulsado los sueños de generaciones que fueron a encontrar inspiración para su vida. Cádiz renueva sentidos, horizontes y deja ir. La sabiduría de los siglos le ha dado el amor de la libertad y la desposesión. Y resulta que pocos se quedan allí, porque es una ciudad que construye barcos para explorar, que ama navegar por la incertidumbre de los océanos, que inaugura puertos donde esperar a quien retorna, que nació para despedir, y que dice hasta pronto.

¿HASTA DÓNDE?

Cuentan las aves del cielo que la tierra parece pequeña desde lo alto, que no existen los problemas cuando uno mira desde arriba, que el sol también descansa y la luna vigila la noche de quienes permanecen despiertos o navegan por el mar. Cuentan las aves más altas del cielo que eso que llamamos humanos son sólo puntitos y todos tienen el mismo tamaño, que se mueven por todos lados con un ritmo frenético, pero pocos se detienen a observar lo que les rodea. Cuentan las aves mucho más altas del cielo que las personas no existen sino que únicamente se ven sus creaciones, las luces de colores por la noche y que cada tanto se ven manchas de humo por algunos sitios. Cuentan las aves que vuelan altísimo que desde allá arriba sólo se ve lo que se siente, que ya no se mira por los ojos sino por el corazón, que no hay personas, sino fragancias, que no hay cuerpos, sino que se divisan colores. Cuentan esas aves que hasta allí únicamente llega el sentir, que...

HISTORIA DE UN TAXI

Dicen que los taxistas tienen fama de fachos. Se lo han creado porque, en buena medida, su trabajo está cargado de historias; son el cofre en el que guardan los secretos de todo el pueblo. Sino, ¿cómo resistirían tantas horas arriba del auto? Yo creo que hasta se lo tienen merecido porque escuchan más la vida de la gente que los políticos. Andar en un taxi es, o contarle de tus problemas, tu día y adónde vas o hablar del clima. Y resulta que una vez me subí a un taxi manejado por un hombre de Cuba. Ya desde el principio me marcó la cancha y no parecía dispuesto a correr la línea. “Porque ustedes en Argentina tienen al mejor Presidente de la actualidad... Parece que les gusta comer tierra…” “Y el lugar de las mujeres es algo natural, sino mira en períodos de guerra cómo espontáneamente el varón toma el fusil y la mujer cura a los heridos o cocina…”. Yo cada vez retrocedía más en mis intervenciones, no tanto por el contenido de lo que decía sino por la inflexibilidad de sus ideas. A me...

HISTORIAS DEL PARANÁ

Andando por la correntada del Paraná y atorado con un ceibo que yace atascado en el medio del río se divisa un viejo salvavidas. Desde lo lejos se ve que tajea el normal flujo como indicando dos caminos por donde navegar. Aquella rama lo sujeta con todas sus fuerzas pareciendo querer disfrutar de su compañía para evitar, al menos por un rato, la silenciosa soledad que parece traer el río. Tal vez lleven días atados juntos contando cada uno las historias que por allí circundaban. “Yo no me muevo de aquí, estoy viejo y no tengo fuerzas”, contaba el ceibo. “Hace años ya que me desprendí de la tierra que me alimentaba para cambiar de estado y ser abrazado por esta agua que me conserva, aunque en ocasiones me veo algo más gordo. Cada tanto algún bote de un esperanzado pescador sueña que anclando su navío en mí pueda llevar la cena a la mesa de su familia esta noche. En ocasiones, hasta se enfadan conmigo porque en mis raíces se estropean sus espineles.” Mientras el salvavidas, algo cansad...

EN LA ESPERA

Me viste una vez y creíste que yo era uno más. Te decepcionaste de antemano para evitar el riesgo de los charlatanes. En tu silencio alojabas un deseo de ser mirada así no fuera a los ojos, sino al menos a tu corazón. Oíste mis palabras, esas que no eran tan mías sino las que vos sentías que necesitabas. Aunque confieso que tu estima desilusionada en esta ocasión no tenía mucho que ver conmigo.

EL MUNDO PULMÓN

Había una vez un mundo pulmón. Éste tenía ciclos permanentes en los cuales inspiraba y exhalaba. Ciclos donde agrandaba su tamaño, se expandía, todo circulaba y se abría como si fuera un elástico volando las personas por los aires. Y también otros momentos donde el mundo exhalaba, se contraía, contenía, ordenaba y la gente caía en un espacio completamente nuevo como resultado de las caídas por los aires. El mundo se agrandaba y encogía todo el tiempo. Pero la cuestión de este mundo tan particular era que esa inspiración abría tanto que podías ser enviado a la otra punta del continente o incluso al mar, a la punta de la montaña o al desierto. Aquellos que se negaban a esos ciclos eran quienes más sufrían porque, tarde o temprano, lo aceptaran o no, el mundo pulmón se encargaría de enviarlos a algún sitio nuevo, con gente nueva o hasta, en ocasiones, inhóspito. Algunos permanecían en la falsa ilusión de que pertenecer era estar toda la vida en el mismo sitio, incluso conservaban el equ...

JUGAR MIENTRAS SE PUEDA

El mar se acerca y aleja y el niño cree que, a partir de ahora, la playa le será más grande y sólo para él. Tal vez esa ilusión dure algunas horas o, exageradamente, un par de días, aunque eso es problema de los adultos. Él tendrá que saber en ese tiempo hasta dónde desafía ese límite que la naturaleza cuidadosamente le habrá puesto, aunque para él no exista el tiempo. Tal vez le pida a su madre ir por la noche para construir su castillito de arena a 50 metros de la orilla, ahí donde nunca nadie ha podido hacerlo. Seguramente mañana se olvide de hasta dónde llegó esa obra que el mar le permitió por un rato. O es posible que, sintiéndose triunfador, le narre con los ojos brillosos a sus amigos la hazaña de haberle ganado al mar. Escribirá la historia de los reyes que vivían dentro del castillo y cómo los dioses fueron más fuertes que el destino de las cosas y que, por su fe, echaron al mar para levantar una civilización. Y recordará cómo los herederos cantarán a generaciones el co...

DESTINO

Terco caminar con certezas que tal vez nos fueron dadas desde vaya a saber qué antepasado lúcido que nos indicó un camino. Tal vez el destino no sea más que el reencuentro y sentarme al lado de aquel que siempre estuvo sigilosamente cuidándome. Tal vez destino comprende la inconsciencia del caminar sin rumbo para hallar esa sombra que siempre estuvo conmigo. Tal vez destino es cuidado, compañía, seguridad ante el desamparo del tiempo. Yo sigo buscándolo a aquel antepasado lúcido que nos indicó un camino. Ando sin rumbo, pero voy ensuciándome y cambiando zapatos que se van gastando. Y me va doliendo la espalda y la cintura de moverme. Creí tener un rumbo, ¿a dónde va? ¿A dónde voy? ¿Dónde estoy? ¿Dónde fue aquel? Tal vez 100, 500 o 1000 años han pasado desde que nos indicó el camino. ¿Y si en realidad no existió nunca y no fue más que un relato de la abuela que nos regaló para que algo permanezca en las generaciones? Empiezo a entristecerme porque ese antepasado lúcido que nos ind...