EN LA ESPERA

Me viste una vez y creíste

que yo era uno más.

Te decepcionaste de antemano

para evitar el riesgo de los charlatanes.


En tu silencio alojabas

un deseo de ser mirada

así no fuera a los ojos,

sino al menos a tu corazón.


Oíste mis palabras,

esas que no eran tan mías

sino las que vos

sentías que necesitabas.


Aunque confieso

que tu estima desilusionada

en esta ocasión

no tenía mucho que ver conmigo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

HIJOS DE UN TIEMPO

CÁDIZ

¿HASTA DÓNDE?